De la pasión al terror sempiterno
buscando la pretérita alegría
que fue el paraíso de nuestro día
Pero ahora, esta noche es un infierno
Se alza la voz en un estruendo eterno
de todos los hombres su valentía
y algunos se muestran con hidalguía
desde el calor del muy lóbrego averno
Ínclito poeta con voz henchida
se despertó con signos de agudeza
buscando, sus palabras, la salida
Inspirado, con la sutil presteza
de una gran voluntad nunca abatida
gritó la verdad con franca viveza
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